Desafectación y venta de la Sede Comunal 9

Las comunas: ¿dependencias del poder central o unidades de gestión política y administrativa descentralizadas?

Por Liliana Elguezabal

(Aquí Mataderos) La inclusión del inmueble de Timoteo Gordillo 2212, en el listado de inmuebles que la ley, promovida por el ejecutivo y aprobada en primera instancia por la Legislatura, desafecta del dominio público, declara innecesarios para la gestión, y autoriza su disposición nos lleva a la consideración de las funciones y competencias de las Comunas.

Este edificio está actualmente ocupado por la Sede de la Comuna 9. En él se encuentran la Presidencia de la Junta Comunal, las Gerencias Operativas, la Mesa de entradas y la mayor parte del personal. Además se prestan allí la mayor parte de los servicios de la UAC 9.
Sostiene el informe del Ejecutivo que cada inmueble fue estudiado considerando “su efectivo uso público, su estado de ocupación, su necesidad para la gestión” y “se concluyó que resultan inutilizables para la Ciudad, ya sea por la ausencia de uso público, o la ocupación de los mismos por reparticiones que son objeto del Plan de Relocalizaciones ya en curso”

Maximiliano Mosquera Fantoni, presidente de la Junta Comunal 9 viene sosteniendo la necesidad de mudar la sede a un edificio más grande para aumentar la calidad de atención a los vecinos, pero aún no se conocen avances de ese proyecto de mudanza. Se ha mencionado, como posible emplazamiento algún sector de los edificios administrativos del Mercado de Hacienda, cuando se produzca la mudanza del mismo a Cañuelas o algún edifico nuevo dentro del mismo predio. Pero no hay claridad sobre esta afirmación y nada se dice sobre el tamaño y las características del nuevo edificio.

Parece claro que el inmueble de Timoteo Gordillo 2212 no presenta condiciones óptimas para el funcionamiento de oficinas de atención al público. Pero en cambio, sí las tiene, por su ubicación y características edilicias para ser ocupado por las áreas operativas (mantenimiento del espacio público, arbolado, reparación de aceras), y depósitos generales de la comuna.

En la base de esta decisión está la discusión sobre cuál es el modelo de comuna que queremos. Si las pensamos como meras oficinas administrativas dependientes del poder central, o las pensamos como verdaderos organismos descentralizados con funciones ejecutivas, operativas y de gestión local. De esta decisión depende la definición de lo que los arquitectos llaman el “programa de necesidades”, es decir saber qué funciones se deben cumplir para poder diseñar o escoger los espacios que las albergarán.

Las cuadrillas de mantenimiento barrial, por ejemplo, reducidas a su mínima expresión por la actual gestión, cumplen una función muy importante en la atención de las urgencias de reparaciones en vía pública y arbolado. Para su correcto funcionamiento necesitan depósito de equipos, herramientas y acopio de materiales.

El edificio de Timoteo Gordillo tiene por su localización y estructura muy buenas condiciones para estas funciones, así como otras de servicios incluida la posibilidad de guardado de vehículos. No podríamos descartar su utilidad sin conocer las características del nuevo edificio y su capacidad para albergar estas actividades.

Es decir, las decisiones sobre los inmuebles para la Comuna 9, no pueden analizarse correctamente en tanto el Gobierno de la Ciudad no difunde información sobre los proyectos que está considerando el ejecutivo, ni hay participación genuina de los vecinos e instituciones de la Comuna 9 en su elaboración.

Estas consideraciones son válidas para el conjunto de inmuebles incluidos en esta ley. Sin información, es difícil afirmar que ninguno de ellos es apto para albergar funciones de los diversos organismos gubernamentales, principalmente de las comunas, que deberían ser consultadas al respecto.

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