“El barrio dio una respuesta contundente”

Una concurrencia estimada en unas doscientas personas respondió a la convocatoria del Partido Obrero de la Comuna 15 para expresar su repulsa a la agresión sufrida por militantes de esa agrupación por parte de una patota de elementos neonazis.

Según Francisco Uriona, referente de La Paternal, el hecho se produjo aproximadamente a las 20:30 del pasado martes, cuando se hallaba, junto con un grupo de hombres y mujeres jóvenes de su partido, en la plaza 24 de Septiembre, terminando de pintar un mural en homenaje a la memoria de Mariano Ferreyra en uno de los paredones que delimitan el lugar.

Se trataba de un nuevo mural, puesto que el concluido días antes, del que informamos en nuestra edición digital del 20 de octubre último (una obra dirigida por el artista plástico Gaspar Tomasello, quien se inspiró en el clásico de Ernesto de la Cárcova Sin pan y sin trabajo), había sido tapado con grafitis.

En eso estaban cuando fueron sorprendidos por una patota de entre quince y veinte hombres jóvenes, algunos a cara descubierta y otros con pasamontañas, quienes sin mediar palabra los atacaron a golpes y, entre insultos y amenazas, los exhortaron a irse del barrio.

Los agresores, que ostentaban tatuajes que revelaban su ideología neonazi, lograron derribar a puñetazos a Uriona y a sus compañeros Federico Imas y Manuel Landin a quienes, una vez en el suelo, los patearon en la cabeza y en el cuerpo, causándoles heridas por las que debieron ser hospitalizados. Los otros militantes resultaron con lesiones de menor consideración.

El acto

El acto de condena a esos episodios se realizó en el lugar en que sucedieron y recibió numerosísimas adhesiones, como la del Encuentro Memoria Verdad y Justicia; de organizaciones políticas como La Cámpora, Patria Grande, PTS, Izquierda Socialista, MST y Partido Comunista, entre otras; de la CTA Autónoma, la CTA Capital, la Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (AGD-UBA) el gremio docente Ademys y el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA), entre otras organizaciones gremiales; de los centros de estudiantes de Veterinaria y de Farmacia y Bioquímica; de las agrupaciones antifascistas y de derechos humanos de los clubes Aldosivi, Argentinos Juniors, Atlanta, Boca Juniors, Comunicaciones, Desamparados, Ferrocarril Oeste, Lanús, Los Andes, San Lorenzo de Almagro y Talleres; de entidades barriales como Vecinos Inquietos de La Paternal y La Paternal no Olvida, entre otras, y de la murga Cachengue y Sudor, y las adhesiones personales de la integrante de la Junta Comunal N° 6, María Cristina Geninazzi (UCR), de Sergio Maldonado y de Marta Ungaro, hermana de Horacio, desaparecido en la Noche de los Lápices. Además, entre los concurrentes estuvieron históricos referentes de La Paternal como Hugo Mir y Gustavo Spektor.

Los discursos

En primer término la coordinadora del acto, Micaela Maldonado, anunció a Uriona, quien destacó la “reacción excelente del barrio en su conjunto, que ha dado una respuesta contundente a este ataque fascista”.

Dijo después que “lo que sucedió el martes a la noche ha sentado un precedente muy grave, no solamente para el Partido Obrero sino para todas las organizaciones políticas y sociales del barrio”, porque “hoy en día se la dieron al Partido Obrero y mañana se la van a dar a otro”.

Y contó: “Los tipos que nos atacaron tenían tatuajes que expresaban la simbología de los nazis, entonces no solo utilizan métodos fascistas sino que además reivindican a Hitler; tiene que quedar demostrado que son una minoría y que no los quiere nadie en el barrio, el barrio no es de esta gente”.

Seguidamente Gustavo Galeota, del MST, resaltó la importancia de “la amplia unidad de acción” y opinó, por otra parte, que “lo que les está dando vía libre a personajes nefastos como estos a que asomen la cabeza y salgan de la cueva a hacer lo suyo es lo que hace concretamente el ministro [de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio] Berni todo el tiempo, que es allanarles el camino para mostrarles que tienen luz verde para hacer las barbaridades que acostumbran”.

A continuación habló Carlos Petrillo, de Jubilados Clasistas, quien después de expresar la solidaridad de esa agrupación y del Partido Obrero Tendencia “con todos los compañeros agredidos” y el repudio por “la brutal agresión que sufrieron por parte de estas patotas fascistas”, y de enviar “un gran abrazo a todos los compañeros del Partido Obrero”, manifestó, acerca de la agresión, que “no es la primera vez que esto sucede” y propuso “formar una comisión con todos los compañeros que hoy se solidarizaron”, de modo que “quede planteada una defensa de las libertades democráticas en el barrio”.

Acto seguido, una integrante de la murga Cachengue y Sudor refirió: “Así como este mural fue ultrajado por un grupo de neonazis, la murga Cachengue y Sudor, que está en esta plaza desde hace 25 años, es ultrajada constantemente en este mismísimo espacio por el Gobierno de la Ciudad por ser una murga que elegimos que fuera independiente y autogestiva y por no transar con el circuito de carnaval, así que esta tierra respira lucha y esta plaza respira lucha”.

Continuó Raúl Nudel, quien se presentó como vecino del barrio y evocó: “Venimos luchando y encontrándonos en las calles con muchos compañeros que están hoy acá, y que desde 2001 fundamos aquella asamblea de Paternal que fue cimentando distintos procesos de lucha”.

Declaró que desde los espacios en que participa (Venceremos, corriente político-sindical Rompiendo Cadenas y el Espacio de Trabajadores de la Zona Norte) venía “a traer la solidaridad” y consideró que “la unidad que planteó el compañero de Jubilados Clasistas es una propuesta de exacta respuesta a esta situación”.

Previno que “estos ataques fascistas van a seguir repitiéndose porque están habilitados desde arriba y porque hay una crisis que se descarga sobre el pueblo, al que van a tratar de contener con la represión en acción, por lo que un frente antifascista y antirrepresivo es necesario”.

Inmediatamente después, Agustín Lecchi, de SiPreBA, opinó que “luego de la represión y el desalojo en Guernica hubo una estigmatización que, viniendo del Estado, es una persecución política a los compañeros del Partido Obrero, y si bien este hecho puntual quizá pase como algo que no tiene que ver, eso crea condiciones para que en la sociedad se genere otro clima, en particular contra una organización, pero contra todo el campo popular y la militancia”.

Concluyó pidiendo “el esclarecimiento [de la agresión] al Gobierno de la Ciudad, al Gobierno nacional, a la Fiscalía y a todos los que intervienen para que haya justicia y no quede impune”.

Por su parte, Santiago Gándara, de AGD-UBA, observó “una línea directa” que asocia “el discurso cada vez más fascistizante, sobre todo a partir del episodio de Guernica que marca un antes y un después” y el accionar de “estos grupos, más allá de que no necesitan ningún combustible, tienen su propio combustible de odio y de pura reacción”. Y subrayó: “Una de las mejores respuestas es esta ocupación de esta plaza”.

Finalmente, renovó la consigna de los defensores republicanos de Madrid durante la Guerra Civil Española: “Me enseñó mi papá que a los fascistas hay que decirles ‘no pasarán’”.

Cerró el acto Facundo Lahitte, dirigente del Partido Obrero de la Capital, quien aseguró que “no es casual que este ataque se haya dado cuando los compañeros se encontraban realizando el mural por Mariano Ferreyra”, cuya lucha “está completamente vigente en los días que nos toca vivir, con una enorme crisis que se quiere descargar sobre los trabajadores con mayor precarización laboral, despidos, rebajas de salarios y ataques a las reivindicaciones de los jubilados, eso es lo que estamos viviendo y contra eso luchaba Mariano”.

Con relación a la patota, advirtió que “tenemos que estar muy alertas porque estos grupos no son una moda sino un fenómeno político asociado a la descomposición capitalista” y observó que “se trata de buscar un chivo expiatorio para que los trabajadores se desvíen de la lucha contra la opresión del capitalismo y su Estado”.

Y prosiguió, enfáticamente: “Esta patota dijo ‘váyanse del barrio, no los queremos acá’. No conocen a los compañeros que estaban acá haciendo el mural o no conocen a todos los que están acá haciendo este acto. No nos vamos a ir a ningún lado, somos una parte indisoluble de los trabajadores, de la juventud y de las mujeres que están presentes en todas las luchas del barrio, de la ciudad y de todo el país”.

Precisamente con respecto a “lo que está pasando en el país”, sostuvo que “quieren ocultar la enorme crisis social y el fracaso de una clase que gobernó y viene gobernando desarrollando el ajuste y el saqueo, condenándonos a la miseria y al hambre, y es por eso que nos tenemos que preguntar qué pasa si no luchamos”.

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