Mitre no baja la guardia

El flamante gimnasio de boxeo del Club Social y Deportivo Mitre aporta al barrio un espacio del que carecía.

Por Federico Bairgian

Cómo ganar espacios que permitan sumar prácticas deportivas es una de las principales preocupaciones de los dirigentes de los clubes de barrio, porque en general el lugar con el que cuentan les queda chico. Juntando algunas reservas y un subsidio de Nación, el club de la calle Segurola 1332 logró cerrar un espacio abierto, que hoy es la sala de box.

Juan Pablo Farías, amante del boxeo desde pequeño, iba a entrenar en el gimnasio de Mitre mientras la obra de cerramiento avanzaba. Con solo ver el lugar ya se lo imaginó. Era justo lo que él estaba buscando. Se acercó a hablar con Stella Maris Pita, la tesorera y alma mater del club y la convenció de convertir esa sala nueva en lo que es hoy: “Boxeo Academy Club Mitre”.

Terminando el 2019 fue la inauguración. El nuevo gimansio se veía inmaculado, con un circuito funcional nutrido de mancuernas simples y rusas, escaleras para coordinación, gomas para trabajar alto rendimiento, barras laterales y conos. En la parte de boxeo un ring, diez bolsas (gotas para trabajar movimientos de cintura, copas para trabajar esquives y uppercut, siluetas para trabajar el cuerpo en general y rectas para trabajar velocidad y piernas), pelota cielo tierra y puchin ball.

Los primeros interesados se acercaron, los sonidos del entrenamiento llenaban el aire, los guantes se calzaban cada vez en más manos y de golpe, la pandemia. Mitre, como todos los clubes, quedó contra las cuerdas. Ocho meses cerrados no solo generaron pérdidas económicas, también provocaron que el edificio se deteriore (las hojas se fueron acumulando en los desagües y las filtraciones de agua no pudieron contenerse a tiempo). Sin dinero por el parate de actividad, en la reapertura debieron enfrentar estos problemas y además asumir los costos económicos de adecuar las instalaciones a los nuevos protocolos. Fueron, son, tiempos difíciles. Pero por suerte no están knock out.

Persiguiendo un sueño

Es sábado por la noche, Juan Pablo tiene ocho años y en su casa la familia se sienta frente al televisor encendido para ver una defensa por el título mundial de Juan Martín “Látigo” Coggi. Reuniones así eran una tradición que el chico disfrutaba y lo inducieron poco a poco a querer practicar boxeo de manera amateur.

Ya con veintitantos se mudó a Floresta y buscando dónde entrenar, el kickboxing fue el deporte más parecido que encontró en el barrio. Lo practicó durante varios años, incluso llegó a competir, pero eso quedó atrás cuando pudo volver a ponerse los guantes de boxeo.
Juan Pablo se coloca las vendas, salta la soga y le pega a la bolsa. Entre sudor y cansancio, también se da cuenta que le gusta explicar. De repente no solo entrena, también enseña. La plaza del Banderín y la de Monte Castro suplieron al gimansio para continuar dando clases personalizadas, mientras el club estuvo cerrado.

Farías acaba de recibirse de Técnico en la Federación Argentina de Box, otro escalón que lo acerca a cumplir su sueño: acompañar a boxeadores en competencias internacionales, que representen a la Academia y dejen en alto el nombre de la Argentina.

¿Porque crees que hay gente que no considera al boxeo como un deporte?
Juan Pablo Farías: Primero invitaría a una clase a esas personas, pero también les explicaría que para que dos personas se suban al ring, pasaron muchas otras cosas antes, hubo sobre todo disciplina y esfuerzo. Los golpes son solo una parte, como los hay en otras actividades, en el fútbol se pegan patadas y se las acepta como parte del juego, solo que en el boxeo esos golpes se dirigen en pos de cumplir con un objetivo. Por suerte, en los últimos diez años fue cambiando mucho la visión del boxeo, se sabe en primer lugar que es el mejor deporte para mantener un buen estado físico, pero además dejó de ser algo que practicaban solo los violentos. Antes te miraban como si fueras un loquito. En Mitre pasa que no hay tantos chicos menores de trece y yo creo que es por un temor de los padres, que entiendo, pero también creo que se olvidan de lo fundamental que tiene este entrenamiento, que es el ejercicio de la disciplina. A mí, si en la calle me provocan, justamente por saber pelear es que elijo el diálogo y entrar en razón, o en última instancia dar media vuelta e irme. Por eso creo que lo de la violencia habría que mirarlo distinto.

En el Boxeo Academy Club Mitre

Las clases son mixtas y se puede inscribir cualquier mayor de diez años. Actualmente los alumnos promedian entre dieciocho y veinticinco años y el 70% son hombres. El lugar está preparado para quienes se quieren dedicar y competir, pero también es bienvenida cualquier persona que solo quiera entrenar, tener un buen estado físico o descargar tensiones. La primera clase siempre es gratis y de prueba. 

Boxeo en el Club Social y Deportivo Mitre
Dirección: Segurola 1332
Contacto de Instagram: @boxeo_academyclubmitre
Horarios:
Lunes y viernes de 10am a 21hs.
Sábados de 10:30 a 13hs

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