Salvemos al barrio: “el enrase destruye la identidad barrial de casas bajas”

La agrupación vecinal Salvemos al Barrio, a través del Consejo Consultivo de la Comuna 15, elevó una propuesta a la Junta Comunal 15. Proponen que se elimine el completamiento de tejido (enrase) de las zonas definidas como Unidades de Sustentabilidad de Altura Baja, en Agronomía y Villa Pueyrredón. Esta iniciativa se da en el marco de la actualización del Plan Urbano Ambiental. Aún esperan respuesta. ¿Otro proyecto vecinal cajoneado?

Por Agustina Cavalanti

Salvar al barrio de la construcción compulsiva, de la cementación que avanza, mientras la calidad de vida retrocede y la identidad barrial se desvanece. Hace más de una década que vecinxs del colectivo “Salvemos al Barrio”, de Villa Pueyrredón y Agronomía defienden las casas bajas y luchan intensamente para frenar las grandes edificaciones en altura, que sólo beneficia al negocio inmobiliario.

Una de sus mayores preocupaciones es la habilitación del enrase en las zonas definidas por el Código Urbanístico de la Ciudad – aprobado en diciembre de 2018 – como Unidades de Sustentabilidad de Altura Baja.

Una trampa denominada “completamiento de tejido”. Si en una cuadra hay un edificio aislado de más altura que la permitida por el nuevo código, se puede habilitar la construcción de dos más que igualen esa altura. Para el caso de haber tres edificios en esta misma condición en una cuadra, está permitido habilitar la construcción de otros seis de la misma altura. Claramente contradice la protección que otorga el nuevo código a estas zonas de casas bajas.

“Es prioritario concientizar a todxs lxs vecinxs sin excepción, acerca de los perjuicios que origina la cementación producto del enrase en nuestra Ciudad. Es imposible volver atrás una vez que se construye un edificio, se está sentenciando a varias generaciones, y eso no les queremos dejar a la juventud, queremos que disfruten del barrio como lo hicimos nosotrxs”, expresa la vecina Graciela Cajal, integrante de “Salvemos al Barrio”.

Según el relevamiento realizado por la agrupación vecinal, en toda la macro manzana comprendida entre las avenidas San Martín, Gral. Paz, De los Constituyentes y Francisco Beiró, por enrase, se permitiría construir más de 500 nuevos edificios de 18 metros de altura en una zona catalogada como Unidades de Sustentabilidad de Altura Baja (USAB 1) que sólo permite alturas máximas de 9 metros.

“El enrase se extiende a todos los barrios de la Ciudad y destruye la identidad barrial de casas bajas, lo que supuestamente defendía el Código Urbanístico, algo que sabemos, no es así”, agrega Claudia Smith, también integrante del colectivo vecinal.

Salvemos al Barrio” elaboró el proyecto de ley “Modificación del Código Urbanístico y propuesta para tratamiento en el debate por el nuevo Plan Urbano Ambiental” que fue aprobado por el Consejo Consultivo de la Comuna 15 y elevado a la Junta Comunal 15 para que ratifique la propuesta y acompañe todas las instancias de gestión ante organismos legislativos (Comisiones de Descentralización y Participación Ciudadana y Comisión de Planeamiento Urbano y ante el Consejo del Plan Urbano Ambiental).

“En este momento no tenemos apoyo de la Junta Comunal, no sabemos si alcanzó la agenda legislativa o simplemente quedó ahí en la Junta. Es importante que tomen conocimiento para que algún legislador, sin importar bandera política, pida una rendición de cuentas porque nosotrxs desconocemos por completo cuál es la instancia en la que se encuentra nuestro proyecto de cambio del Código Urbanístico con relación al enrase”, cuenta Osvaldo Saredi, integrante de la agrupación vecinal.

En el mismo proyecto de ley, lxs vecinxs solicitan que los permisos de obra nueva caduquen luego de seis meses sin intervención en el terreno, y que los permisos entregados con anterioridad a que se aprobara el nuevo Código, se anulen o ajusten a la nueva zonificación.

Del mismo modo, solicitan ampliar la información brindada a través del Código QR en los carteles de obra. “La información que brinda es muy básica. Tan básica que no establece la cantidad de pisos que se va a construir. Sólo habla de metros cuadrados”, señala Osvaldo.

Lxs vecinxs de Agronomía y Villa Pueyrredón esperan que el proyecto de Ley para modificar el Código Urbanístico no quede cajoneado. Por el contrario, esperan se sume a los logros que vienen alcanzando desde el año 2009. Como la Ley 3447, que impulsaron para limitar la altura de las construcciones sobre Av. Del Carril y que finalmente se ratificó a través del nuevo Código.

“Hemos logrado que en las áreas residenciales donde la altura máxima era de 16 metros (USAB 1), sea de 9 metros. También se evitó al ensanchamiento injustificado de la calle Cochrane por unas pocas cuadras y para llegar a ningún lado ya que culmina en la Avenida General Paz. Por otra parte, se ha logrado, acompañando la lucha de otras agrupaciones vecinales, la no apertura de la calle Zamudio, que atravesaría la Facultad de Agronomía, creando un aumento de tránsito similar a la de la avenida Nazca, y un cambio de zonificación que habilitaría la construcción de un mega estadio en lo que hoy en día ocupan la facultad y el Club Comunicaciones”, enumera Horacio Roger, de “Salvemos al Barrio”.

A su vez, la lucha vecinal consiguió que se baje a 9 metros la altura de las construcciones alrededor de las plazas de Villa Pueyrredón. “Las plazas iban a quedar amuralladas. Además, se logró que en toda la ciudad los pasajes sean considerados área especial”, dice Osvaldo Saredi.

Actualmente, “Salvemos al Barrio” se encuentra muy activo en los Consejos Consultivos de las Comunas 12 y 15 y acompaña cada lucha de vecinxs. Su intensión, dejar un legado para las generaciones futuras.

“Es el nombre que nos define, porque es lo que hacemos desde hace muchos años y lo que seguiremos haciendo, tratar de salvar al barrio. Pero no un barrio determinado sino al barrio y lo que eso significa, salvar la idea de barrio, la identidad que te genera, salvar al vecinx del anonimato. Y lo decimos en plural, salvemos al barrio, porque sabemos que solxs no podemos, no sirve, es trabajo colectivo. Y cuando decimos salvemos, además, estamos invitando al otro a acompañarnos en la tarea, lo estamos incluyendo, no es solo una expresión de deseo, es una propuesta”, resume la vecina Marta Antar.

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